viernes, 11 de noviembre de 2011

LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES PERSONALES Y LA MOTIVACION.

En SOA, pensamos y  mantenemos la importancia, de unos valores y principios firmes en las relaciones sociales y laborales con la empresa. La motivación para conseguir los objetivos, la actitud  proactiva  en el desarrollo de las funciones, los valores de las personas en su aspecto social, el reconocimiento de su recualificación profesional y una correcta aplicación de los  acuerdos pactados. Son los ejes sobre  los que  ha de girar la organización del trabajo en General Motors España, para gestionar, de la mejor  forma posible los difíciles momentos que atravesamos tanto la empresa como las personas que trabajamos en ella.
La motivación, la actitud, los valores  sociales de las personas y la recualificación profesional, se deben anteponer en la mejora continua, a los  continuos  Kaizen, Gollfass, nuevo sistema de montaje del vehículo conocido como SPS (Set Part Strategy), 5S, TPM y el incremento de  la  velocidad  de la línea de montaje. Eje este sobre el que ha pivotado la mejora continua, implantada por la empresa de forma literal y en la que han  participado con poco entusiasmo los trabajadores. Este poco entusiasmo a lanzado un mensaje: General Motors España debe aplicar  la importancia  de los valores  personales  y la motivación profesional de los trabajadores para gestionar la organización del trabajo en la empresa. Nada  va a volver a ser como era antes. Se ha producido un cambio radical en la  organización del trabajo y con la reestructuración de la empresa se han modificado aspectos que  tienen que ver con temas estructurales de nuestra negociación colectiva. Vacaciones,  pausas de descanso, permisos  asuntos propios, rotaciones de puestos de trabajo y recualificación profesional.
La empresa tiene que generar el contexto por el que los trabajadores se pueden motivar. Los valores no son los que están pegados  en la pared porque lo dice la empresa. Los verdaderos valores nacen de las situaciones y problemas  que padecen  todos los días  los trabajadores y los criterios y decisiones que se utilizan para dar  soluciones  dentro de la  empresa cada día.
Hay que diferenciar entre no contrariar a nuestros interlocutores porque coincidimos con sus propuestas, opiniones o planteamientos, y hacerlo por sistema, siempre y en cualquier circunstancia.
Si no expresamos nuestro desacuerdo cuando discrepamos en cuestiones importantes, o si hacemos lo que consideramos inapropiado o nos resulta perjudicial para nuestros intereses, estamos haciendo prevalecer las necesidades, opiniones o deseos de los demás a los nuestros.